11 de Abril de 2017
El estudio de K4-37, una nebulosa planetaria que nunca se había estudiado en detalle, permite trazar la historia desde sus últimas fases hasta su fin como estrella
La investigación emplea datos del Observatorio de Calar Alto y del de San Pedro Mártir (México)
Las nebulosas planetarias constituyen la última fase en la evolución de las estrellas con una masa inicial de entre 0,8 y 8 masas solares, y aparecen como una estrella central compacta (los restos de la estrella progenitora) rodeada de una envoltura brillante de gas en expansión, producto de la fase anterior de gigante roja durante la que la estrella expulsa sus capas externas. En unas decenas de miles de años las planetarias se dispersan en el medio interestelar y, aunque a día de hoy se conocen más de tres mil quinientas, la carencia de observaciones adecuadas de muchas de ellas impide situarlas en un contexto evolutivo general. El estudio de K4-37, una de estas planetarias aún no observadas, ha aportado nuevas pistas hacia ese contexto.
14 de Marzo de 2017
Se ha detectado una intensa explosión en una estrella muy masiva que, según los registros, lleva más de veinte años sufriendo erupciones
El análisis del estallido no permite distinguir si se trata de una supernova, un evento explosivo que pone fin a la vida de la estrella, o de una erupción gigantesca que anticipa un cambio evolutivo
Las estrellas masivas terminan sus vidas en explosiones de supernova, eventos muy energéticos que compiten en luminosidad con la galaxia que las alberga. Sin embargo, algunas se comportan como "supernovas impostoras", al mostrar explosiones muy intensas que, sin embargo, no suponen el fin de la estrella. Este podría ser el caso de SN2015bh, un estrella que lleva veintiún años sufriendo erupciones y que, junto con otros objetos similares, podría requerir una nueva clasificación.
19 de Enero de 2017
El proyecto CALIFA ha permitido detectar, en tres galaxias elípticas, unos brazos muy tenues donde se están formando estrellas.
Los datos, obtenidos con el telescopio de 3,5 metros del Observatorio de Calar Alto, contradicen la creencia generalizada de que en las galaxias viejas no nacen estrellas.
14 de Noviembre de 2016
Se ha detectado por primera vez, en una estrella masiva en formación, un estallido producido por la repentina ingesta de material procedente de su disco de acrecimiento.
Este hallazgo constituye la prueba más sólida obtenida hasta ahora de que las estrellas de alta masa se forman a través de un proceso similar al que da origen a las de baja masa.
Las estrellas de baja masa, como el Sol, se forman a partir de fragmentos de grandes nubes de gas y polvo, que se condensan hasta que se forma un objeto central, o protoestrella, que crece absorbiendo gas de un disco a su alrededor y expulsa el material sobrante a través de dos chorros situados en los polos. Se desconocía, sin embargo, si las estrellas más masivas, que pueden alcanzar decenas de veces la masa del Sol, se forman a través de este mismo mecanismo. El estudio de un estallido detectado en la estrella masiva en formación NIRS 3, y publicado hoy en la revista Nature Physics, ha aportado la prueba más sólida de que, en efecto, todas las estrellas se forman igual.
Página 21 de 47